martes, 23 de diciembre de 2014

Corregirse.

La mitad del querer es reincidir en el error.

Pasar por alto.

Hacerse la víctima.

Soltear la culpa.

Ser inoportuno. 

Dar un golpe en la mesa 
y romper un plato viejísimo.

La mitad de querer es 'que';

Qué guapa estás. 

Qué zorra eres.


Yo te amo porque puedo arrepentirme cuando quiera.



Y es en el poco azul cielo
de esta lluvia cenicienta
donde son más sinceras
tus medias verdades
de poeta.

martes, 12 de agosto de 2014

Fracasa otra vez, fracasa mejor.


Hace tiempo inventé un discurso para cuando me encontrara en esta situación de desventaja. Quería avisarte de que algún día, cuando tuviera fuerzas, te buscaría y no me importaría nada, quería avisar que algún día destrozaría tu vida, por que te quiero.

Pero cuando me encuentro frente a ti, tan sola, cuando recuerdo las veces en las que no confié en tus confesiones, en las que te miré fijamente a los ojos y no te creí absolutamente nada, me siento estúpida.
Y cuando me recuerdo frente a ti, oyéndote intentando hacerme reaccionar, vomitando tus historias crueles, yéndote.
Fue tu lógica aplastando mi orgullo, el éxtasis en el codo del dolor .Tu cínico tú planeando la vida como de dos que se caen al mismo tiempo y se dan unos segundos para enamorarse, lo que no supe encajar. Como si tu hubieras estado siempre aquí pero yo acabase de llegar, como si te tocara enseñarme donde puedo soltar las maletas antes de cenar.
Tu presión, tu distancia. En que estabas pensando a medio metro de mi?.

Anoche notaba tus sesos enredándose en mis pies como lombrices, escéptica intentaba eliminar la idea de salvarme, dando por hecho que seguirían hacia arriba hasta asfixiarme en mi propia cama.
Pero no era más repugnante que tu voz.

martes, 28 de enero de 2014

Anomalía breve sobre los reversos.

A veces se esconde tu cara
en el reverso de la mañana
y no la veo.
y oigo tu voz  que me llama
en el reverso de la entrada
y no te creo.
A veces queda la mañana
en el reverso de tu cara
y la deseo.
Como a un viaje en enero.
No oigo nada y creo que finjo
en los delirios del reverso
que te tengo por aquí dándole besos
al reverso de otros besos.
Que no son tuyos ni míos los excesos
si no mugre del reverso de otros sexos
mas histéricos que el nuestro.
Y en cada parpadeo en que regresas
 intento estar allí reversa,
por si quieres hacerme dependiente
que me des la vuelta en ti.

sábado, 25 de enero de 2014

Anomalía breve sobre el universo.

Odio el té.
Me encanta que las personas que odio tomen té,
porque lo odio.
En casa tengo té para los invitados más extraviados.
Cuando ocupan la mesa, muy de vez en vez,
les sirvo una taza si han comido bien, y yo bebo café,
mientras hablan de cosas del té
que no me interesan.
Pero nunca acierto y siempre hay algún té,
mejor que los 'tés' de mi despensa.
Entonces si son hombres no los vuelvo a ver
y si son ellas me echo bien
las manos a la cabeza.
Lavo bien las cucharillas y salgo a pasear por las aceras,
me relajo de tanto extraño y fiesta chapucera.
Y da igual si echo de menos
lo que ya no espero
y que tu me des igual porque te irás
porque té quiero.
Mi libido pendula entre dilemas muertos
entre inventos que una vez imaginé y
coloqué sobre tus pies,
a andar con tus maneras
y hablar con tu desaire turbulento;
en un tóxico intento de sobrevivir.