lunes, 30 de diciembre de 2013

La inmanencia de las amapolas.


Como no sabía que hacer para hacer algo, decidió escribir una lista de recuerdos.
En la lista era indiferente su pasado; clasificaba deseos, oportunidades, momentos que alguna vez relataría en sus propias ausencias, como un recuerdo. De ayer, de hace un momento o dos años.

Cuando lo hacía, quedaba absolutamente satisfecha, y los tachaba de su lista infinita convencida de haber logrado un propósito de nuevo. 

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