domingo, 10 de febrero de 2013

Azul.


Has tirado por tu vida el confetis que quizás son tus momentos, te han pasado por la espalda como nada que se va. Te gustaba ver la cara de los bichos que se iban asustados cuando tú por molestar, ponías cara de ogro y al final morías de la risa, y sin prisa,  recogías sus pequeños gritos fosforitos y los ibas pegando en tu álbum de naranja y azúcar. Jugabas a vivir para soñar, ver para crear entre flores de invisible azul eléctrico y quizá, cuando sepas que se hace con la gente que ama demasiado, recogerán tus gritos. Ames demasiado, o no.